La combinación de legumbres con granos hace una proteína liviana, fácil de digerir y propicia para fortalecer los tejidos en momentos de purificación.

Hay muchos tipos de kicharis, todo depende de la verdura y especies que se le agreguen para dirigir los efectos curativos a ciertas partes del cuerpo. Cuando se adopta kichari por un periodo de tiempo, propicia la purificación y descanso de los órganos, especialmente el sistema digestivo.

La lenteja amarilla que vamos a utilizar se llama en inglés “ mung beans”. Es una gran fuente de proteínas. 100 gramos de mung beans tiene 7 gramos de proteína. También son ricos en potasio, fósforo, calcio y vitamina A. Si no encuentras lentejas amarillas en tu cuidad, puedes utilizar lentejas corrientes. La mayoría de las tiendas hindú tienen mung dhal.

Si estas trabajando con las especies de Viveda, coloca 3 cucharadas y omite el resto de especies en esta lista. Ajusta de acuerdo a tu gusto.

Ingredientes:

  • ½ taza de “mung beans” lenteja amarilla abiertas ( remójalas 2 horas antes de utilizarlas).
  • ¼ de taza de arroz basmati.
  • 1 cucharada de semillas de mostaza.
  • 2 cucharadas de puerros
  • 2 hojitas de laurel
  • 5 cucharadas de coriandro (semillas de cilantro)
  • 1 cucharadita de cominos
  • 1 cucharadita de hinojo
  • 3 cucharadas de cúrcuma
  • 1/8 de Hing ( asafoetida) Esto remplaza al ajo sin causar irritaciones.
  • 2 cucharadas de jengibre fresco
  • 3 cucharadas de ghee o aceite de olivo
  • 5 clavitos de olor
  • 3 tazas de vegetales cortados ( zanahorias, papa dulce, zapallo)escoge los vegetales de acuerdo a tu dosha.
  • Cilantro fresco picadito para el final.
  • ½ chilli ancho.

Preparación:

1.- Lava las lentejas y el arroz por separado. Remoja las lentejas en 4 tazas de agua por dos horas y cuélalas. Corta los puerros y las verduras.

2.- En una olla sofríe en el ghee, los puerros hasta que estén doraditos. Añade las especies (cúrcuma, jengibre, hinojo, hing, coriandro, semillas de mostaza, y clavitos de olor) sofríe por 3 minutos. Añade 3 tazas de agua con las lentejas escurridas y sal. Déjala hervir hasta que las lentejas estén bien suaves. Observa que mientras se cocinan las lentejas sueltan una espuma blanca, remuévela (son gases). Añade el arroz y los vegetales cuando no haya mas espumas, cocina por unos 8 minutos o hasta que los vegetales estén blandos.
Tips:

Para el sistema inmunológico, añade champiñones shitake.

Para bajar la presión: añade pimiento gorda.

Para los riñones: trabaja con espárragos frescos,

Para inflamaciones: añade mas cúrcuma

Porotos Mung: son conocidos por su capacidad para eliminar toxinas, específicamente pesticidas e insecticidas del cuerpo. Además estos porotos son una importante fuente de proteínas (provee 8 aminoácidos esenciales) y fibra. Hay una versión que se llama Mung Dahl, que no es más que el mismo poroto pero partido en dos y sin la cáscara verde, quedando algo parecido a unas lentejas amarillas. Encontrarás recetas que utilizan el poroto mung entero, en ese caso lo recomendable es dejarlos remojar de 12 a 24 horas. Yo prefiero comprar la versión partida, ya que es mas fácil de digerir, más rápido de cocinar y el Kitchari queda más cremoso!! Si no encuentras estos porotos o simplemente quieres usar otra legumbre, prueba con lentejas rojas.

Arroz Basmati: Este arroz se diferencia del “clásico” arroz blanco, en su sabor más delicado y en su fragancia aromática (de hecho la palabra basmati deriva del sánscrito que significa perfume). Es rico en hidratos de carbono, que nos aportarán energía y su grano largo tiene una textura perfecta, me encanta! También se puede ocupar arroz integral, pero en tal caso, lo mejor es dejarlo remojando toda la noche en algún medio ácido, como kéfir o con algunas gotitas de limón. De esta manera, reducimos el  ácido fítico que inhibe la absorción de minerales como el calcio, hierro, magnesio, y zinc, haciéndolos inutilizables para el organismo.

Ghee: el ghee es mantequilla clarificada, muy fácil de hacer. El ghee no sólo hace el Kitchari más cremoso y dejar mi cocina con un olor increíble, sino que también añade muchos beneficios: ayuda la digestión y tiene un efecto de lubricación sobre las articulaciones y sobre el sistema nervioso, favoreciendo las sinopsis neuronales. Y a diferencia de otros aceites que se utilizan para cocinar, el ghee resiste altas temperaturas, por lo que no nos tendremos que preocupar por la oxidación.

Verduras: La idea es añadir los vegetales de temporada que tengan a mano para completar el plato. Una buena idea es el zapallo butternut, zanahorias, camotes (papas dulces), porotos verdes… lo que se les ocurra. La clave está en utilizar lo que está disponible localmente, ya que el Ayurveda está vinculado a la transición natural de las estaciones.

Especias: Las especias encienden el fuego digestivo, que muchos lo tenemos debilitado por comer y combinar mal los alimentos. Si buscas en internet recetas de Kitchari, encontrarás que las combinaciones y cantidades de especias varían entre unas y otras. El rango de especias van desde las más clásicas como pimienta negra, comino, cúrcuma, cardamomo y canela; a las exóticas como fenugreek, asafétida (hing) y hojas de curry (no confundir con curry en polvo). Mi consejo es experimentar con diferentes mezclas según tu fantasía o mejor aún, según tu dosha.

Las especias no sólo agregan un sabor maravilloso al Kitchari, sino que también contribuyen con muchos beneficios para tu salud. La mayoría de estas especias son carminativas, que significa que ayudan a calmar la digestión favoreciendo la expulsión de gases o previniendo su formación. Además, cuentan con otras propiedades curativas, por ejemplo, la cúrcuma y el jengibre que son anti-inflamatorios, mientras que el fenugreek es bueno para equilibrar el azúcar en la sangre. La asafétida en pequeñas cantidades ayuda a reducir la flatulencia y es especialmente buena para aumentar el fuego digestivo (conocido como agni en la medicina ayurvédica).

En conclusión, el Kitchari es un plato muy nutritivo y extra digerible que apoya al sistema digestivo en un proceso de limpieza, y ofrece nutrientes esenciales. Es un alimento caliente y energizante que recomiendo que prueben cualquier día, pero principalmente si tienen sus energías bajas o se sienten un poco enfermos. Para los inquietos vata, la sopa caliente los conecta a la tierra; para los fogosos pitta, sus especias son calmantes y para el frío kapha, proporciona un calor sanador.

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